viernes, 17 de abril de 2009

De lo abrumador de Madrid

Me recibe con su puerta de Alcalá, toda imponente, o con sus Cibeles en medio de un caos automovilístico. Muchos dicen que no tiene encanto por ser la capital y estar sobre poblada. Otros como yo opinan que ella misma hace caso omiso a su condición de capital y es capaz de ofrecerte lo mejor de muchos sitios; desde lo más cosmopolita hasta esas vistas de la sierra nevada en invierno que recuerdan a los pueblos europeos más recónditos.

Es abrumadora, sí, impactante, está hambrienta y desesperada. Hambrienta de más, de más sitios para divertir, de más arte y pinceladas, de más cocina y papilas gustativas desenfrenadas, de más mezcla.

Pareciera llegar un momento en el que pierdes todo gusto, en el cual no puedes fijar la mirada en ningún lado, te vuelves un poco autista ante tantas vitrinas atacantes, festivales imparables, calles híper transitadas.

Una vez me encontré diciendo en medio de la calle que había tanto que mirar y tanto que hacer que ya no tenia ganas de mirar ni de hacer. Sin embargo, no fue un sentimiento negativo, fue más bien un sentimiento de confort. El saber que Madrid está allí para ti, llena, plena, "a tope" con elementos de toda índole me causó tranquilidad aunque parezca contradictorio.

No es una ciudad fácil, hay que saber llenarse de esa paciencia necesaria para recorrerla y no dejarse abrumar. Hay que pensar, mientras se recorren sus calles, que hay tiempo para todo, y que si no lo hay se conseguirá.

Madrid es digna de ser admirada, de no pasar por alto ni un centímetro de su geografía, de entrar en cuanto "garito" se te atraviese, eso sí, saboreando bien las cañas, la sidra o el vino. Sin apuros, sin tapujos. Ella siempre estará allí. Pero no te descuides, en un abrir y cerrar de ojos puede cambiar su faceta y ofrecerte más de lo que ya te ofreció una vez.

lunes, 2 de marzo de 2009

More than 2 thumbs up for "Slumdog Millionaire"

Los 120 minutos que se pasan en la butaca de la sala de cine saboreando “Slumdog Millionaire” los describo sencillamente como magistrales. Un subibaja emocional, una montaña rusa en la que te subes y de la cual no quieres bajar. Es una película que puede llegar a erizar hasta al más frío. Tiene enseñanzas en cada esquina, para todos los puntos de vista.
Una fotografía impresionante, diálogos sencillos, una "anti-cronología" muy bien llevada, actuaciones sin nada negativo que acotarles. Slumdog te lleva a la India más pura, a la del día a día, mostrando también su lado negro pero siempre con positivismo detrás. No es uno de esos films que se basan en la tragedia para captar la atención del espectador. No hay un segundo de aburrimiento, ni de pérdida de concentración, cosa que creo realmente difícil de lograr hoy en día cuando los humanos tenemos millares de pensamientos atacando nuestro cerebro.
Sales de la sala viendo tu alrededor con otros ojos, concientizando cuál es la riqueza máxima del ser humano. Sales también pensando en sus directores y escritores, elogiándolos en silencio por ser capaces de unir temas, personajes y escenografías tan diversas que parecieran ser como el agua y el aceite. Piensas en la belleza que son capaces de transmitir sus protagonistas con tan sólo una mirada y que después de todo, a muchos nos gustaría ser un slumdog con los mismos sentimientos, la misma fuerza e ímpetu que tiene éste para seguir a su corazón. Por lo menos así he salido yo...
Es simplemente un film que atrapa porque te hace reflexionar mientras que ríes y lloras también. Con sus críticas al sistema, con un soundtrack divertido, con alegorías y creo que hasta reconocimiento a Bollywood, no se puede dar la espalda a esta obra de arte. ¿Ganadora de ocho estatuillas doradas? Creo que “Slumdog Millionaire” es ganadora de otros premios que van más allá del Sr. Oscar.